Con la misma mística de 1985, artistas de renombre se reunieron para grabar el tema de Michael Jackson y destinar los fondos a las víctimas del terremoto.
Estrellas de renombre como Barbara Streisand, Celine Dion, Kanye West y Carlos Santana participaron de la maratónica grabación de más de seis horas.
A veinticinco años del éxito del tema We are the World , disco que recaudó más de 50 millones de dólares contra el hambre en África, el mismo productor, Quince Jones, propuso grabar una versión 2010 con la misma mística del primero: centenares de artistas reconocidos dispuestos a donar las ganancias. Esta vez, y sin discusión, el destino serán los damnificados del terremoto de Haití.
Durante una sesión maratónica de seis horas participaron estrellas de renombre como Barbara Streisand, Celine Dion, Kanye West y Carlos Santana. La cantidad de artisitas fue monumental y podían observarse a figuras como el octogenario Tony Bennett hasta la joven quinceañera Justin Bieber.
Entre los músicos también se encontraban Brian Wilson y Al Jardine, dos componentes de los Beach Boys, así como el ganador de un Grammy Zac Brown y también Keith Urban, Pink, Jeff Bridges, Vince Vaughn, Usher, Lil Wayne, Toni Braxton, Snoop Dogg, Natalie Cole y Josh Groban.
En 1985, la canción que compusieron Lionel Richie y Michael Jackson, y que produjo Jones, consiguió recaudar más de 50 millones de dólares, que se destinaron a fondos de ayuda para África.
La grabación del lunes se realizó en el mismo lugar de Los Angeles, donde hace un cuarto de siglo decenas de estrellas del pop y el rock se pusieron delante de un micrófono por una causa solidaria. En aquella ocasión no faltaron Diana Ross, Billy Joel, Ray Charles, Bob Dylan, Tina Turner, Stevie Wonder, Bruce Springsteen y Willie Nelson.
El nuevo single, según el diario Los Angeles Times, se escuchará por primera vez durante la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos en la emisora estadounidense NBC.
El realizador Paul Haggis ("Crash"), ganador de un Oscar, grabó un video de cómo se realizó la grabación. Este disco estaba planeado desde hace meses y su recaudación se iba a destinar también a África, pero tras el devastador terremoto de Haití los organizadores decidieron cambiar el destino de los beneficios.
Fuente: Critica.